
El foco está en el barrio San Pablo, correspondiente al partido de Tigre, donde los vecinos ya no pueden ni salir de sus casas por la guerra narco.
El conflicto comenzó hace aproximadamente dos semanas cuando la gente que vive en la zona escuchó decenas de disparos y las corridas por los pasillos de quienes los efectuaron. No hubo víctimas por el momento, pero los impactos de las balas se ven claramente en las paredes y ventanas de las casas. No fue algo de una vez, esto se repite prácticamente todos los días y los vecinos tuvieron que tomar la determinación de hacer una manifestación para que la policía haga algo al respecto ya que no contestan las denuncias. Es más, se comunicaron con Julio Zamora, intendente de Tigre, para avisarle que si no hacía nada se iban a comunicar con los medios de comunicación, su respuesta fue: “Perfecto, llámenlos”.
La escuela de nivel secundario N°18 y su jardín de infantes, ubicados en el barrio, mandaron un comunicado en el cual sus directivos tomaron la determinación de suspender las clases del martes 13 de julio para asegurar la protección de los alumnos y no exponerlos a la situación que atraviesan en San Pablo. “Familias, debido a la situación inesperada en el barrio y no estando seguras las maestras de que los alumnos puedan acceder al jardín sin ningún riesgo, para resguardar a toda la comunidad educativa, se realizará de manera virtual la continuidad pedagógica. Espero den una pronta solución, las autoridades, y podamos continuar con la presencialidad segura”. Virtualidad en épocas de balacera, no de coronavirus.



